En el Secreto de
Dios
Texto Bíblico: 2Samuel 19:24-30
Introducción:
Mefi-boset, hijo de
Jonatán, nieto de Saúl descubrió que a pesar de sus dificultades era cuidado
por Dios. David al estar en el trono se
encargó de protegerlo. Vemos como acoge
a este joven con un impedimento, hecho pedazos por las perdidas familiares
desde su niñez, aislado y marginado por la sociedad. “David añadió: No
tengas temor, porque a la verdad yo tendré misericordia contigo por amor de
Jonatán, tu padre. Te devolveré todas
las tierras de tu padre Saúl, y tu comerás siempre a mi mesa” (2Sam
9:7) David hizo sentir a Mefi-boset que
era amado y respetado. Fue un buen
modelo de lo que Dios hace en nuestras vidas y de ayuda a restaurar la vida de
Mefi-boset.
Modelando el amor de Dios
David
modeló lo que había recibido de parte de Dios, su amor y misericordia. Cuando
era descartado en todo Dios lo puso en gracia. Era el más pequeño en su casa y
cuidaba las ovejas, el profeta y su familia no lo consideraron para que fuese
ungido como rey. Saúl lo menospreció cuando decidió enfrentar a Goliat, y más
tarde los celos lo hicieron querer matarle. En medio de todos sus malos
momentos pudo escribir y vivir, Jehová es mi pastor y
nada me faltará… Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal
alguno, porque tú estarás conmigo. (Sal 23) Por la amistad que les unía
y el respeto, Jonatán protegió a David y era ahora momento de proteger a
Mefi-boset. Lo invita a comer todos los días en su mesa. Ahora este hombre marginado comenzaba a ser
aceptado, a ser restaurado. Era un proceso diario, donde sentado a la mesa del
Rey descubriría el amor de Dios. Cuando nosotros nos sentamos e invitamos a
otros a la mesa de la restauración, del perdón de Dios comenzamos a transitar
al Secreto de Dios
Estamos en el Secreto de Dios
Para
entrar en el Secreto de Dios solo hay que buscarlo. Dios tiene un propósito
definido para tu vida y aún desde el vientre de nuestra madre ya nos tenía en
su noticia. Dice el Salmo 139:16, y el cual se atribuye a David: “Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas
todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas.”
Tu vida puede estar enfrentando turbulencia económica, situaciones de salud,
problemas matrimoniales o familiares, pero yo quiero afirmarte en algo hoy,
todos y todas estamos en el secreto amoroso de Dios. Dios quiere tener un trato
especial con nosotros hoy para restaurarnos. Mefi-boset fue traicionado por su
siervo, pero fue restaurado por el amor de Dios y de David. Hoy estamos entre
los convidados a la mesa de restauración que Dios dispone para nosotros y
nosotras.
Conclusión:
Hace 8 años conocí un joven que tenía todo el
potencial del mundo, pero no lo sabía.
Se había criado en la calle, aunque vivía con su mamá, era un desertor
escolar y de vez en cuando robaba carros.
Decidió irse al ejército para tener algo y encontró un amigo que jugando
baloncesto lo llevó a la Iglesia. Así se
bautizó y comenzó un proceso para restaurar su vida. Un día al despertar en su casa su familia se
mudó y lo dejó solo, una nueva familia de la fe le acogió en su casa como un
hijo más. La Iglesia abrió un espacio
para alimentar a ese muchacho física, emocional y espiritualmente. Completó su cuarto año por exámenes libres y
caminó a cumplir su sueño profesional, ser enfermero. La familia que Dios le concedió lo restauró y
hoy el tiene su propia familia y trata de crecer. Este joven como Mefi-boset experimentó el
amoroso secreto de Dios que no es una fórmula mágica, si no la vivencia de cada
día. Dios nos invita a entrar en su
secreto hoy, ven, entra en Su presencia y vive de día en día el gran amor de
Dios.http://soundcloud.com/yolyrodz/en-el-secreto-de-dios