lunes, 6 de febrero de 2012

RECUPERANDO LA ESPERANZA

Texto Bíblico: Marcos 5:21-34

Hace unos días hablaba con varias personas y me preguntaban si ¿Dios ya no hace milagros? Tal vez la Iglesia se olvidó que Dios hace milagros. Esas preguntas se quedaron dando vueltas en mi cabeza y me encontré con Jesús caminando y nos sentamos a hablar. Venía de la barca en medio de la tempestad, afirmando su presencia, se encontró luego con un atormentado y lo hizo libre, pero nos detuvimos a hablar de aquella mujer que recuperó la esperanza en medio de la multitud.

Fama y Fortuna

Jesús venía acompañado de una gran multitud y era buscado por Jairo un alto funcionario. Todos querían acercarse a Jesús para obtener algún beneficio. En una tierra oprimida política, social y económicamente, Jesús era una alternativa para la gente. Todos querían acceso al poder y la oportunidad de conquista y de multitudes que Jesús traía. Era el hombre de la alfombra roja, todos querían estar cerca. Y a veces en la Iglesia queremos los puestos, queremos exhibir nuestros dones y ministerios y olvidamos de donde vienen. Pablo nos enseñó: Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de actividades, pero Dios, que hace todas las cosas en todos es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para el bien de todos. 1Cor 12:4-7

Una oportunidad

Todos querían una oportunidad de acercarse. Dice el texto: Fue, pues, con él, y lo seguía una gran multitud, y lo apretaban. Una mujer que hacía 12 años padecía de flujo de sangre, no tenía posibilidades. Acercarse a Jesús no tenía posibilidades, era imposible. Todo indicaba que no era posible acercarse a Jesús, el que sanaba a la gente e iba de camino a sanar a la hija de Jairo. Aquella mujer se acercó y tocó su mato buscando la oportunidad. ¿Cuántos estarán buscando una oportunidad para acercarse a la Iglesia para buscar a Dios y los estamos excluyendo en la multitud?

Recuperemos la esperanza

Jesús estaba ahí, había una posibilidad de recuperar la esperanza de una nueva vida. La esperanza de la sanidad estaba tan cerca como se decía: Si toco tan solo su manto, seré salva. Tal vez a tu alrededor hay una multitud que no te deja llegar al Maestro. La multitud del desánimo, del diagnóstico médico, del problema familiar, de la violencia que experimentas. Necesitas el toque de Jesús y no encuentras como llegar a la Iglesia. La Iglesia se ha convertido en una multitud que olvidó modelar a Cristo y solo quiere su fama y fortuna. La Iglesia se convirtió en la multitud que cuestiona, ves que te aprietan y dices que alguien me ha tocado

Conclusión:

La Iglesia tiene que recuperar la esperanza de Puerto Rico. Esta Iglesia debe recordar bien al Rvdo. Apolonio Melecio y su poderoso testimonio cuando albergó tuberculosos y el contrajo la enfermedad y ese Jesús que sanó la mujer caminó con Apolonio y lo sanó. Y es el Jesús que va caminando hoy en cada rincón de este barrio, de estas urbanizaciones, de este pueblo y esta tierra nuestra que va repartiendo sanidad de las enfermedades, sanidad del alma, que camina con la gente. Y la Iglesia no hace milagro, pero Cristo cabeza de la Iglesia sigue haciendo milagros. Hoy yo vine a buscar mi milagro, ¿y tú?

En la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo) en Espinosa, Dorado

jueves, 2 de febrero de 2012

Caminando hacia la bendición

Texto Bíblico: Éxodo 15:1-2, 22-26

Los primeros 14 capítulos del libro de Éxodo nos relatan la historia del pueblo de Israel que Dios hace crecer en Egipto y se convierte en esclavo. Un pueblo que pierde sus privilegios y su libertad, que clama a Dios y es escuchado y al que Dios le da libertad con hechos portentosos, en nuestro tiempo parecería una película con tremendos efectos especiales. Acababan de presenciar milagro tras milagro en su vida y por eso este capítulo 15 comienza con un cántico para adorar a Dios, por lo que ha hecho.

Mar Abierto

Cuando llegan frente al mar se sienten atrapados y comienzan a protestar. Moisés les advierte: “No teman; estén firmes y vean la salvación que Jehová nos da hoy, porque los egipcios que hoy ves, no los volverán a ver nunca más. Jehová peleará por nosotros y nosotros estaremos tranquilos.” (Ex 14:13) Dios abrió el mar Rojo para que el pueblo pasara en seco al otro lado. Separa a su pueblo que va a pie de los que vienen a caballo y con carros. Aún así hay dudas, temores e incertidumbre. Dios les promete libertad, una tierra que fluye leche y miel, próspera y he aquí, están frente al mar con un ejército persiguiéndolos, sin alternativas. Dios abre el mar, y ahoga a los que los persiguen. Es tiempo de cantar y dar crédito a Dios por sus obras, Cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado grandemente; Ha echado en el mar al caballo y al jinete. Jehová es mi fortaleza y mi cántico, Y ha sido mi salvación. Este es mi Dios, y lo alabaré; Dios de mi padre, y lo enalteceré.

Desierto y Murmuración

Cuantas veces, Dios nos abre puertas, y vemos los obstáculos antes que la puerta y la promesa de Dios sobre nuestra vida. Primero vieron el Mar inmenso que los atrapaba contra los egipcios. Luego ven el desierto y después se encuentran con las aguas amargas. Cuando la respuesta no es como la esperamos nos levantamos para protestar contra Dios y sus mensajeros. Estamos mirando que salimos de nuestras comodidades, para hacernos parte de los proyectos y sueños de Dios, pero los queremos a nuestra manera. El desierto trae obstáculos, inseguridades, momentos amargos, pero Dios va al desierto con nosotros y nosotras. En ocasiones preferimos la seguridad que nos da la esclavitud a la incertidumbre da la promesa de Dios

Promesa de Dios

Dios prometió libertad, y salieron de Egipto. Dios prometió protección y los cubrió con la nube de día y la columna de fuego. Dios prometió que preservaría sus vidas y echó a faraón y su ejército a la mar y fueron muertos. Dios endulzó las aguas, más adelante dio pan, codornices y todo lo que su pueblo necesitó y más. Dios cumplió cada una de sus promesas en su tiempo

Conclusión:

Acompáñame, cierra por un momento tus ojos. Has estado clamando a Dios y te sientes que estas frente al mar, peor aún, en el desierto sin agua. Hay razón para murmurar contra Dios y todo lo que venga de El. Tal vez piensas que estabas mejor en la esclavitud de servir a los hombres que a Dios. Hoy es día de caminar hacia tu bendición. Habrá obstáculos como el mar, habrá dificultades e incomodidad como en el desierto, pero Dios es tu sanador. “Jehová es mi fortaleza y mi cántico. Ha sido mi salvación. Este es el Dios de mi padre a quién yo enalteceré.” Es Jesús quién caminó a la cruz que te toma de la mano para juntos caminar hacia nuestra bendición.

Dios tú suples lo que yo no tengo: Gracia y unción. Bendice a tu pueblo

DIOS LO ENCAMINÓ A BIEN

Texto Bíblico: Génesis 50:15-21

Durante el mes de enero hemos estado viendo la historia de José. Vendido por sus hermanos a causa de la envidia, solo y hecho esclavo en tierra ajena. Encarcelado injustamente, pero cuidado y prosperado por la mano de Dios, conforme su promesa. Por su historia hoy se estarían peleando por los derechos de autor para una novela, una serie y posiblemente una película con varias partes. En el refranero popular, diríamos que la historia de José es, la no que no hay que por bien no venga. Y esta historia está llegando a su final y a la vez vuelve donde comenzó. Ante la muerte de Jacob, hay tristeza, hay una gran pérdida, y también hay temores y maquinaciones.

El ladrón juzga por su condición

Los hermanos de José estaban muertos de miedo pensando que José tomara venganza ahora que su padre había muerto. Al ver los hermanos de José que su padre había muerto, dijeron: Quizá nos aborrecerá José, y nos dará el pago de todo el mal que le hicimos. Ellos crecieron separados, alejados por la distancia y las decisiones que tomaron, y eran extraños unos a otros. Mientras los hermanos de José pensaban en que José se iba a desquitar, José pensaba en reponer el tiempo perdido. Los hermanos se veían muertos y José soñaba con abrazarlos y hacerlos partícipes de lo que Dios había hecho

El miedo embrutece

Durante muchos años se preguntaron qué sería del hermano vendido a los ismaelitas. Y ahora en medio del hambre, de la necesidad y también de la perdida aparece como un fantasma, José. Un refrán popular dice que el miedo embrutece a la gente, y los hermanos de José no encontraban qué hacer. Hay que tramar un nuevo plan:

i. Vamos a decir que nuestro padre suplicó que nos perdonara

ii. Se postraron ante él, reconociendo superioridad en José

iii. Y entregan su libertad: Somos tus esclavos

El sueño por el que vendieron a José, hoy se hacía realidad y ninguno pensó en eso, vamos a Génesis 37: 5-11: 5 Y soñó José un sueño, y lo contó a sus hermanos; y ellos llegaron a aborrecerle más todavía. 6 Y él les dijo: Oíd ahora este sueño que he soñado: 7 He aquí que atábamos manojos en medio del campo, y he aquí que mi manojo se levantaba y estaba derecho, y que vuestros manojos estaban alrededor y se inclinaban al mío. 8 Le respondieron sus hermanos: ¿Reinarás tú sobre nosotros, o señorearás sobre nosotros? Y le aborrecieron aun más a causa de sus sueños y sus palabras. 9 Soñó aun otro sueño, y lo contó a sus hermanos, diciendo: He aquí que he soñado otro sueño, y he aquí que el sol y la luna y once estrellas se inclinaban a mí. 10 Y lo contó a su padre y a sus hermanos; y su padre le reprendió, y le dijo: ¿Qué sueño es este que soñaste? ¿Acaso vendremos yo y tu madre y tus hermanos a postrarnos en tierra ante ti? 11 Y sus hermanos le tenían envidia, mas su padre meditaba en esto. Querían salvar su vida a como dé lugar, pero Dios tenía un propósito mayor

El perdón sana

Y les respondió José: No temáis; ¿acaso estoy yo en lugar de Dios? 20 Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo. 21 Ahora, pues, no tengáis miedo; yo os sustentaré a vosotros y a vuestros hijos. Así los consoló, y les habló al corazón. Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Romanos 8:28. José vivió momentos difíciles: solo en una ciudad diferente. De ser el mimado de la casa pasó a ser esclavo en la casa del egipcio, pero no se sentó a culpar a los demás de su desgracia. José tomó la opción del perdón, la opción de madurar, la opción de vivir conforme al corazón de Dios. No se sentó a lamentarse, a cogerse pena, o a echarle la culpa al Dios de su padre por lo que había sucedido. José decidió hacerse partícipe del plan de Dios y Dios lo bendijo a él, a su casa y a toda su parentela. El día que salió de su casa comenzó un proceso de transformación en la vida de José y el decidió que sería para bien. No dio espacio para las raíces de amargura, no se llenó de odio y venganza. El amor de Dios lo consoló, lo sanó, lo restauró

Conclusión:

Las experiencias difíciles nos marcan, nos aprisionan y nos llenan muchas veces de dolor y de rabia. Tal vez en tu corazón hay dolor, te sientes abandonado/a, piensas que Dios se olvidó de ti. Hay noticias para ti: Dios está a tu lado. Llamó José al primogénito Manasés, porque dijo: “Dios me hizo olvidar todos mis sufrimientos, y a la casa de mi padre” y al segundo lo llamó Efraín, porque dijo: “Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción”. José había hecho un proceso de sanidad agarrado de la mano de Dios. Por eso le dijo a sus hermanos: No teman, ¿acaso estoy yo en lugar de Dios? Hoy es la mañana de sanar, de perdonar y de restaurar. “Ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios lo encaminó a bien, …”

RECONCILIACIÓN

Texto Bíblico: Mateo 5:17-26

Hace más de 20 años un hombre extraordinario de Dios, Yiye Ávila, recibió la noticia que una de sus hijas fue asesinada a manos de su propio esposo. Eso es una noticia que hoy día la recibimos como normal. Pero este hombre maravilloso de Dios, tuvo la capacidad y comprendió las palabras de Jesús en el sermón del monte y un día antes de llegar al altar con su vida que es su gran ofrenda, fue a la cárcel y perdonó a su yerno. Los aficionados cibernéticos como yo en estos días deben haber visto un video que les revolcó la vida, me refiero al del juez que castigaba a su hija. Ella subió el video y en todas las expresiones que se han hecho no vemos arrepentimiento.

Es momento de introspección

Jesús estaba claro en su misión y dice que el vino a cumplir la Ley. Suena bonito decir que Jesús era un revolucionario, lo es, pero… Estamos dispuestos a ser revolucionarios al estilo de Jesús, o preferimos quedarnos en la comodidad de los fariseos. La revolución de Jesús viene porque miró hacia dentro y a lo que vino a hacer y no se conformó como dice el apóstol Pablo a este siglo, yo digo, no se conformó a ser una imitación más. Y muchas veces nuestro gran problema es que estamos pendientes a lo que hacen los demás y no a lo que me corresponde.

Es momento de reconciliación familiar

Muchas veces queremos que todo cambie, que Puerto Rico está mal, pero que estamos haciendo nosotros. Debemos comenzar por tener un espacio de reconciliación familiar. Yo no puedo perdonar al vecino, si no se cómo perdonar a mi esposo/a, mis hijos, hermanos, familiares. En ocasiones tenemos patrones de conducta en nuestra casa, que no toleramos estar juntos, pero salimos y somos la familia ejemplar. Como buen maestro Jesús lo advirtió en una de sus últimas predicaciones: “El hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y se levantarán los hijos contra los padres, y los matarán” (Marcos 13:12) La gente pelea por las herencias, porque hay un hermano que es favorito/a; Y necesitamos comenzar a arrancar la mala hierba del odio, las raíces de amargura, del maltrato… Hay que comenzar en la familia, aún cuando sea a mí a quien me tienen que pedir perdón, pídalo y perdone, se va a sentir libre.

Es momento de reconciliación nacional

En la sociedad polarizante que aún vivimos, tenemos que comenzar la reconciliación familiar para llegar a la reconciliación nacional. No podemos permitir que los estilos del chisme, de la intimidación, los revanchismos políticos, del maltrato en todas sus modalidades, sigan apoderándose de nuestro Puerto Rico. Puerto Rico es mejor si usted y yo comenzamos a tomarnos de la mano y hacerlo mejor. Invitamos a nuestros amigos y familiares a todos los lugares menos a la Iglesia, bueno (realmente es que nos ponen peros) Hoy es día de reconciliación nacional, familiar y sabe algo, es día de reconciliación espiritual

REGALO DE NAVIDAD

Texto Bíblico: Gen 22:12, Juan 3:16-17

Adviento es tiempo de espera, la anticipación de una promesa esperada. Navidad es la época en la que celebramos el nacimiento de Jesús, y que en nuestra cultura anticipa regalos y fiestas. Los niños se encuentran a Santa Claus en el mal y le dicen lo que quieren de regalo. Esperan que se cumpla la promesa que habrá ese regalo. Abraham esperó años por la promesa de un hijo suyo con Sara su mujer estéril. Ese hijo llega y Dios le pide que lo sacrifique. “Abraham, al decidir sacrificar a su hijo, resolvió quedarse con el sujeto de la promesa, que es Dios, en lugar del objeto material de la promesa que era Isaac”- Rvdo. Juan Figueroa Umpierre. En arroz y habichuelas, Abraham le creyó a Dios y no se enfocó en las promesas, él sabía que Dios cumpliría y que Dios proveería.

Acompáñeme al NT al Evangelio de Juan, 3:16-17: “Dios amó tanto a la gente de este mundo, que me entregó a mí, que soy su único Hijo, para que todo el que crea en mí no muera, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no me envió a este mundo para condenar a la gente, sino para salvarla.”

Un Regalo de Amor

El amor de Dios no tiene límites. Pensamos que los demás nos aman cuando nos hacen regalos caros, o lo que deseamos. El regalo es con amor cuando llena nuestras expectativas. Dios nos hace un regalo de amor cada día. Nos hizo un regalo de amor en un pesebre. “Mientras estaban en Belén, a María le llegó la hora de tener su primer hijo. Como no encontraron ningún cuarto donde pasar la noche, los hospedaron en el lugar de la casa donde se cuidan los animales. Cuando el niño nació, María lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre.” Lc 2:6-7. Dios nos ofreció un regalo de amor de forma inusual, tal vez hoy es un buen día para dar un regalo de amor. Regalo amor, un abrazo, perdón, un regalo que lo lleven para toda la vida. Los Nintendos, PSP, X-Box, etc,… son regalos q van pasando de moda, regala amor que se quede marcado para siempre.

Un Regalo de Entrega

“Dios amó tanto a la gente de este mundo, que me entregó a mí, que soy su único Hijo…” Cuando hay amor hay entrega, y Dios nos ama y se entrega. Cuando nos enamoramos hay entrega, pruebas de amor en diferentes formas y maneras. Porque vamos entregando algo de nosotros a la otra persona. Dios hizo la entrega máxima, para darnos oportunidades, alternativas. Hoy es un buen día para evaluar tu vida y entregarte a Dios sin reservas, sin nada que te impida servirle y adorarle.

Un Regalo de Vida

Un regalo de amor y entrega que nos llena de vida. … para que todo el que crea en mí no muera, sino que tenga vida eterna. Y es que la vida en Cristo vale la pena. El viernes nos fuimos por ahí con los adolescentes, jóvenes y padres a llevar un regalo de amor hermanas que sabemos están solas en sus hogares. Hicimos a nuestra manera con amor y entrega el regalo de vida. De Cristo es la Navidad, del mundo los desengaños, no cambies a Jesucristo, por fiesta de fin de año. El te ha dado paz, El te ha dado paz, no cambies a Cristo en esta Navidad.

Conclusión:

El martes en la tarde recibí una llamada que me dejó en shock. Un amigo muy querido, hermano en Cristo, falleció inesperadamente. Con solo 48 años la muerte física tocó a su puerta, su vida terrenal terminó, dejando una esposa y 2 hijas hermosas. Una familia que sirve a Dios con todo su corazón. Mi amigo Víctor tomó la mejor decisión de su vida a una edad joven y se convirtió y vivió y testificó lo que era vivir en Cristo.

Yo no sé que trae la Navidad para ti pero vamos a cantar De Cristo es la Navidad y si necesitas un regalo recuerda: “Dios amó tanto a la gente de este mundo, que me entregó a mí, que soy su único Hijo, para que todo el que crea en mí no muera, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no me envió a este mundo para condenar a la gente, sino para salvarla.”