Texto Biblico: Exodo 19:4-9; 1Pedro 2:9-10
Nosotros somos jóvenes que pertenecemos a una Iglesia que queda en Condado Moderno, que a su vez pertenece a una denominación, que está dispersa por todo Puerto Rico, concentrada en el área de Bayamón. En toda América Latina, en los Estados Unidos y el Canadá. En el mundo entero. Pertenecemos al cuerpo de Cristo. Pero somos distintos. Y esa diversidad, ese mosaico de ideas, de personalidades, de acercamientos, de modos de ver la vida, de maneras de vestirse, de color de piel, de gustos. De paladares. De tamaños, de forma de ojos, de tono de voz, si tenemos chavos o estamos en la prángana. Toda esa diversidad nos hace comunidad. Nos hace pueblo. Y este texto que nos ocupa hoy es un movimiento litúrgico (de servicio y adoración) de una comunidad de fe compuesta por todo un pueblo heterogéneo. Un pueblo que ya había cambiado de configuración, los adultos que guiaron ese pueblo en Egipto, lo sacaron de ese cautiverio, ya no estaban con ellos, el pueblo de Israel. Que guiados por Moisés al Monte Sinaí identifican la voz de Dios y la siguen a renovar su pacto con Dios. VEREMOS DE QUE MANERA NOSOTROS TAMBIEN SOMOS LLAMADOS POR DIOS A RENOVAR PACTOS CON EL.
El Monte como lugar separado apartado Lugar de oración. Recuerdo el Monte de oración, en el Salto, un lugar consagrado para la oración. Otros como Morton, Seminario Bautista, Las Cruces. El Monte como símbolo de encuentro hoy día con Dios. Se da en cualquier lugar que tú decidas apartarte a pactar con Dios.
Dios los escoge. Y al escogerlos les da trato especial. Y para escogerlos no establece un criterio de selección ni por cómo te recortas, ni como te vistes, ni lo que te gusta comer, Dios escoge el corazón limpio. Al limpio de manos y al puro de corazón, al que no ha dado su alma a vanidad. La fe de ese pueblo se acrecentó. Se hizo más grande. Se unieron por la fe. Porque eran muy distintos. Este pueblo de Israel es muy distinto al de sus antecesores. Incluso entre ellos mismos. Ya habían pasado varias generaciones, el Moisés rescatado del río, no era el mismo Moisés que les guiaba al monte. Moisés ya era mucho mayor. Con más experiencia. Con un privilegio que le acompañaba, y que era la relación con Dios que lo movía a trabajar el asunto de la santidad por un lado. Y un desafío para el sacerdocio, (para comunicar esto a otros, para de verdad atreverse a hablar de lo que está pasando con sus vidas) para acompañar ese mensaje de vida para otros.
Haremos todo lo que Jehová ha dicho. Confianza total en El. En Dios. En la capacidad de Dios de hacer. Posibilidad. Esperanza. Entrega total. Aún en la diferencia, alineados. Con más o con menos como un solo grupo. Un solo equipo. Con sus diferencias, un grupo plantea razón de ser, acuerdo con la premisa común. Para que haya grupo de jóvenes en Facebook , en My Space, tiene que haber Proyecto, tiene que haber Sión, tiene que haber confianza total como grupo en Dios. Como grupo, aprender a trabajar en equipo con Dios. Ser tesoro de Dios plantea responsabilidad, cuidado. Yo no dejo un tesoro en la mesa del food court. Yo no dejo allí mi reloj Swatch. Allí no se queda el control del wii. El psp no se me queda en la mesa de la sinagoga, verdad? Pues de eso se trata la santidad. De guardar tu corazón. De proteger tu vida que es el tesoro. De darle valor a tu cuerpo. De poner tu Corazón como prioridad, de cuidarte, de mimarte, de darte la oportunidad de relacionarte cercanamente con quien te hizo valioso valiosa. Pactar te permite evaluar lo que estás dispuesto a dar. De tu propia entrega. De lo que tú ofreces de valor. Lo valioso de ti. Que no se mide en dólares y centavos. El valor de tu vida no se compara como el menu value. No es una ofertita ni un cupón de descuento. El valor de tu vida en el encuentro con el Sinaí se multiplica. Y ya nadie te podrá comprar en Facebook. ya nadie podrá pisarte, nadie podrá humillarte, nadie se reirá de ti. Porque tu vida y el control de ella está empeñada en ese pacto. Porque tu felicidad te la suple Dios, porque la forma en la que tu responderás a Dios será tal que vivirás en plenitud de vida agradecido y agradecida a Dios por la vida abundante que tendrás.
Era muy fuerte para los cristianos el manejo de sus vidas junto a los paganos. Hay que dar la batalla. Hay que destacarse entre todos. El pueblo de Dios tiene que mantenerse fiel. Así sean las tentaciones más fuertes que vengan y toquen tu puerta, la puerta de tu conciencia y la de tu corazón, uno no engancha los guantes. Esos eran bien distintos. Ese pueblo como nuestra juventud, era bien diverso, unos le gusta más lo surfer, a otros, lo caco, el bling. Hay una tendencia en Caguas. Bastante decidida. Eso se los dejo a ustedes identificarla, lo que si yo sé y estoy seguro es que a este grupo de jóvenes Dios le esta recordando un pacto que hizo ellos. Con ustedes. ¿Cómo vas a responder a Él? Dios te separó. Te hizo familia. De Él. Te escogió, quieres tú seguirlo? ¿Quieres ser responsable con guardar los tesoros que puso en tu corazón? El tesoro que es tu vida. En manos de quien estás poniéndolo. A quien le endonas tu tesoro. Donde guardas tu corazón. ¿Quieren ser pueblo Nuevo? Dios te pide santidad y sacerdocio. Búsqueda, y entrega. ¿Quieres tú seguir a Dios? ¿QUIERE ESTE GRUPO HACER LA DIFERENCIA EN ESTE PUEBLO? ¿QUIERE ESTE GRUPO RESPONDER EN AFIRMATIVO, SEGIR A DIOS? AGARRARSE COMO DECIA MI BISABUELA DE LA COTA DE DIOS, Y SEGUIR EL CAMINO QUE EL MISMO VA ABRIENDO PARA NOSOTROS. Y COMO GRUPO APOYARNOS, RESPONDER, COMO IGLEISA DARNOS CUIDADO, VALOR, PROTEGER ESTOS TESOROS. GUARDAR ESTOS CORAZONES. PARA QUE JUNTOS CUANDO DIOS NOS LO INDIQUE, SUBIR Y CELEBRAR EN SIÓN.
Estas frente al Sión, Dios te da nombre Nuevo, te nombra, te hace comunidad, te identifica con un grupo. Te le da sentido a tu vida. En comunión con otras vidas que de algún modo te apoyan. Que harás? Frente a Sión, a la posibilidad de oír la voz de Dios, con la posibilidad de ser familia de Dios. De estar en la presencia del señor.
(Predicado por Sergio Centeno, en la Semana de la Juventud)
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